Estudiando las Bacterias de la Estación Espacial Internacional


27.10.15.- Donde hay personas, hay bacterias, incluso en el espacio. Pero, ¿qué tipo de bacterias están presentes donde los astronautas viven y trabajan?

Investigadores del Laboratorio de Propulsión a Chorro, JPL, de la NASA, en colaboración con científicos de otras instituciones, han llevado a cabo un sofisticado análisis molecular de muestras de polvo de la Estación Espacial Internacional. Los resultados han sido comparados con los obtenidos en relación con bacterias encontradas en salas limpias, que son los ambientes de laboratorio controlados y extremadamente limpios de la Tierra.

Examinando muestras de un filtro de aire y de la bolsa de una aspiradora de la Estación Espacial, los investigadores encontraron patógenos bacterianos oportunistas que son mayormente inocuos en la Tierra pero que pueden provocar infecciones que producen inflamaciones o irritaciones de la piel. En general han descubierto que las bacterias asociadas a la piel corynebacterium y oropionibacterium (actinobacterias), y no el estafilococo, son más abundantes en la Estación que en las salas limpias en la Tierra.

"El estudio de la comunidad microbiana de la Estación Espacial nos ayuda a conocer mejor las bacterias presentes allí de modo que podemos identificar especies que podrían ser potencialmente dañinas para los equipos o suponer peligros para la salud de los astronautas. También nos ayuda a identificar las áreas que exigen una limpieza más rigurosa", dijo Kasthuri Venkateswaran, que ha dirigido el estudio en JPL con sus colaboradores Aleksandra Checinska, primer autor del estudio, y Parag Vaishampayan.

Los resultados de este estudio ayudan a NASA a monitorizar la limpieza de la ISS, lo que a su vez permitirá gestionar la salud de los astronautas en el futuro. Sin embargo,  con este tipo particular de análisis del ADN, los investigadores no pudieron concluir si estas bacterias son peligrosas para la salud de los astronautas.


 Imagen de la Estación Espacial Internacional, vista desde el Transbordador Espacial Atlantis en 2011.
 Imagen de la Estación Espacial Internacional, vista desde el Transbordador Espacial Atlantis en 2011. Image Credit: NASA

 

La ISS es un entorno construido único en el que se experimenta microgravedad, radiación espacial y dióxido de carbono elevado constante en presencia de seres humanos. La comprensión de la naturaleza de las comunidades de microbios -- lo que los científicos llaman "microbioma" -- en la Estación es clave para la gestión de la salud del astronauta y del mantenimiento de los equipos ISS.

Estudios anteriores de la ISS, ya se habían realizado técnicas de microbiología tradicional, con cultivos de bacterias y hongos en el laboratorio, con el fin de evaluar la composición de esta comunidad. Ahora, Venkateswaran y sus colegas han utilizado las últimas tecnologías de secuenciación de ADN para identificar con rapidez y precisión los microorganismos presentes en la Estación Espacial.

El equipo comparó muestras del filtro de aire y el polvo bolsa de la aspiradora de la ISS con el polvo de dos salas blancas de JPL. Mientras que en las salas blancas circula aire fresco, en la ISS recircula el aire existente. Además siempre hay seis personas viviendo de manera continua en la Estación, mientras que por las salas blancas pasan unas 50 personas en un día, pero no la habitan continuamente. Las salas blancas no son herméticas, pero hay varias capas de habitaciones que impiden el libre intercambio de partículas de aire.

Los investigadores analizaron las muestras para los microorganismos, y luego tiñeron sus células con un colorante para determinar si estaban vivos o muertos. Esto les permitió medir el tamaño y la diversidad de las poblaciones de bacterias y hongos viables, y determinar cómo las condiciones en las salas blancas de la Tierra se comparan con el entorno de la ISS.

Sus resultados muestran que la Actinobacteria tiene una mayor presencia dentro de la comunidad microbiana en la ISS que en las salas blancas. Los autores concluyen que podría ser debido a los regímenes de limpieza más estrictos en la Tierra. La investigación no aborda la virulencia con que estos patógenos actúan en ambientes cerrados o el riesgo de infección que existe para la piel de los astronautas.

Usando estas tecnologías de secuenciación de ADN más recientes, los investigadores podrían también, en el futuro estudiar como la microgravedad afecta a las bacterias. El pensamiento actual es que la microgravedad no es favorable para la supervivencia bacteriana en general. Este tipo de investigación será importante para misiones espaciales de larga duración, como el viaje de la NASA a Marte.