El Observatorio SOHO Celebra 25 Años Desde su Lanzamiento

Agencia Espacial Europea
4/12/2020
El Observatorio SOHO Celebra 25 Años Desde su Lanzamiento
Image Credit: NASA/ESA/SOHO

Dos decenios y medio de descubrimientos científicos serían todo un logro para cualquier misión espacial. Pero si pensamos que el homenajeado estaba diseñado para durar tan solo dos años y que opera desde un área fuera de la protección que ofrece la magnetosfera terrestre, se trata de un triunfo sin paliativos en la historia de la exploración espacial.

SOHO fue lanzado el 2 de diciembre de 1995. Se encuentra a 1,5 millones de kilómetros más cerca del Sol que de la Tierra, desde donde disfruta de una vista ininterrumpida de nuestra estrella. 

En principio, la misión tenía tres objetivos científicos: el primero era estudiar la dinámica y la estructura del interior del Sol; el segundo, investigar por qué la atmósfera exterior de nuestra estrella, conocida como la corona, está mucho más caliente que la superficie, y el tercero, observar dónde y cómo se aceleran las partículas del viento solar. 

Se han publicado casi seis mil artículos en revistas especializadas basados en datos de SOHO y muchos de ellos representan un avance significativo en nuestra comprensión de los objetivos originales. 

Además de investigar el funcionamiento del Sol, SOHO es el descubridor de cometas más prolífico en la historia de la astronomía, pues ha detectado más de cuatro mil de estos minimundos helados durante la etapa de su viaje en dirección al Sol.

Pero puede que el aspecto más importante del trabajo de SOHO sea en un ámbito que apenas comenzaba a despuntar en el momento de su lanzamiento: el estudio de la meteorología espacial. 

La meteorología espacial se refiere a las perturbaciones en el viento solar, la corriente constante de partículas cargadas eléctricamente que expulsa la corona solar. Durante los fenómenos más destacados de la corona, conocidos como eyecciones de masa coronal, se pueden liberar miles de millones de toneladas de estas partículas al espacio a velocidades de millones de kilómetros por hora.

Si la Tierra se encuentra en el trayecto de una de estas eyecciones, puede provocar fuertes tormentas geomagnéticas, durante las cuales los satélites pueden sufrir daños, las telecomunicaciones verse interrumpidas, los astronautas correr riesgo y las redes eléctricas experimentar peligrosos picos de corriente. Estos fenómenos y sus consecuencias se conocen coloquialmente como tormentas solares. 

“El motivo por el que SOHO sigue volando es para investigar la meteorología espacial y comprender cómo el Sol afecta a la Tierra”, señala Bernhard Fleck, científico del proyecto SOHO de la ESA y responsable de la misión. 

SOHO ha revolucionado el estudio de la meteorología espacial gracias a su papel clave en la previsión de tormentas solares potencialmente peligrosas. Esto se debe a que SOHO transporta el Coronógrafo Espectrométrico de Gran Angular (LASCO), que estudia la estructura y comportamiento de la tenue corona creando un eclipse solar artificial. Al hacerlo, los operadores y meteorólogos espaciales pueden ver desde la Tierra cómo se nos acercan las tormentas solares con una antelación de entre uno y tres días. 

Ha habido otras misiones solares desde el lanzamiento de SOHO. Por ejemplo, la NASA lanzó el Observatorio de Dinámica Solar y, últimamente, la sonda solar Parker. Por su parte, la ESA ahora cuenta con Solar Orbiter. No obstante, SOHO sigue siendo único, pues alberga el único coronógrafo ubicado en la línea Sol-Tierra, por lo que es su valor es incalculable.

En definitiva, SOHO no solo ha cambiado la forma en que vemos el Sol, gracias al enorme caudal de conocimientos y comprensión que nos ha proporcionado, también se ha convertido en un referente para el estudio de la meteorología espacial con el fin de mantener nuestro planeta y nuestras tecnologías a salvo. 

No importa cuándo acabe la misión, su presencia en los libros de historia ya está asegurada.

Actualizado: 8/12/2020