La NASA Retrasa Hasta 2028 el Regreso de Astronautas a la Superficie Lunar

Vuelo Espacial
27/2/2026
La NASA Retrasa Hasta 2028 el Regreso de Astronautas a la Superficie Lunar
Además de retrasar hasta 2028 el regreso de astronautas a la superficie lunar, la NASA ha añadido una misión más al programa Artemis antes de volver a pisar la Luna. Credit: NASA

La NASA ha comunicado un nuevo ajuste en el calendario de su programa lunar Artemis, que pospone hasta el año 2028 el esperado regreso de seres humanos a la superficie de la Luna, algo que no ocurre desde las misiones del programa Apolo de principios de los años setenta.

La reprogramación se anunció el 27 de febrero de 2026 en una comparecencia oficial en la que los directivos de la NASA reconocieron que diversos contratiempos técnicos en el cohete Space Launch System (SLS) y en los sistemas asociados han obligado a revisar a la baja las fechas previstas inicialmente.

Entre los factores que han contribuido al cambio de calendario figura, por ejemplo, un problema con el flujo de helio en la etapa superior del lanzador que detuvo los preparativos del lanzamiento de Artemis II, la misión que llevará a cuatro astronautas en una trayectoria alrededor de la Luna antes de un posible alunizaje. Esa anomalía, que surgió durante las operaciones de comprobación del cohete, obligó a desmontar la plataforma de lanzamiento y a llevar de vuelta el conjunto al edificio de ensamblaje para revisar y reparar la maquinaria.
 

ArtemisII regresa al VAB
El cohete SLS y la nave Orión de Artemis II regresaron de nuevo al VAB para solucinar los problemas detectados con el flujo de helio en la etapa superior del lanzador que detuvo los preparativos del lanzamiento de Artemis II. Credit: NASA/Cory Huston

Las dificultades no son nuevas: en semanas anteriores ya se habían detectado fugas de hidrógeno durante las pruebas de puesta a punto del vehículo, lo que retrasó inicialmente la prueba de lanzamiento prevista para marzo de este año.

Además, la propia estructura del programa Artemis ha atravesado desafíos en el desarrollo de componentes clave, como el módulo de alunizaje comercial que deben construir empresas colaboradoras como SpaceX o Blue Origin, y que es esencial para que los astronautas puedan descender sobre el satélite.

Frente a estos obstáculos, la NASA ha optado por modificar la secuencia de vuelos lunares, introduciendo una nueva misión de carácter preparatorio en 2027 que no incluirá un alunizaje, sino que se centrará en probar maniobras complejas —como el acoplamiento de las naves en órbita terrestre— con el objetivo de acumular experiencia antes de que se produzca finalmente el descenso en 2028.

Con esta reorganización, la NASA ha redefinido el papel de las próximas misiones:

Artemis II, prevista ahora para abril de 2026, será el primer vuelo tripulado del SLS y de la cápsula Orión más allá de la órbita terrestre. Cuatro astronautas viajarán en una misión de unos diez días que realizará una trayectoria alrededor de la Luna antes de regresar a la Tierra. El objetivo será validar en condiciones reales los sistemas de navegación, comunicaciones y soporte vital.

En el nuevo esquema, Artemis III, programada para 2027, ya no intentará el alunizaje. La misión se centrará en realizar complejas maniobras de encuentro y acoplamiento en órbita terrestre, probando la integración entre la nave Orión y los módulos de aterrizaje desarrollados por socios comerciales. Estas pruebas permitirán verificar de forma integral los sistemas antes de afrontar el descenso a la superficie lunar.

Será finalmente Artemis IV, prevista para 2028, la misión encargada de llevar nuevamente astronautas a la Luna. Además del alunizaje, podría incorporar operaciones vinculadas a la futura estación lunar Lunar Gateway, concebida como plataforma orbital para apoyar misiones sucesivas y establecer una presencia sostenida en el entorno lunar.

Según los responsables de la agencia, estos ajustes en la programación buscan aumentar la frecuencia de vuelos espaciales tripulados y mejorar la seguridad de las operaciones, algo que consideran imprescindible después de décadas de pausa en los viajes humanos más allá de la órbita terrestre.

“La NASA está incrementando el ritmo de sus misiones de manera segura y conforme a una hoja de ruta coherente”, afirmó el administrador de la agencia, Jared Isaacman, quien recalcó la necesidad de mantener una secuencia constante de pruebas y vuelos para minimizar riesgos y consolidar cada avance. Según subrayó, el propósito no es solo recuperar la capacidad de llevar astronautas a la superficie lunar —algo que la humanidad logró por primera vez hace más de medio siglo—, sino construir una presencia sostenida más allá de la órbita terrestre y utilizar la Luna como plataforma estratégica para el siguiente gran salto: las misiones tripuladas a Marte.

Actualizado: 27/2/2026